El Pinar de Velilla: un bosque superviviente en el corazón del parque micológico palentino

  • 30 Sep 2026

A dos kilómetros de Velilla del Río Carrión, en la ladera de Peña Mayor, crece un bosque que no plantó nadie. El Pinar de Velilla está considerado el único pinar autóctono de la Montaña Palentina, y forma parte del territorio que desde marzo de 2026 constituye el primer parque micológico de la provincia.

Un pino que estaba aquí antes que nosotros

El pino silvestre (Pinus sylvestris) tiene mala fama inmerecida. Buena parte de los pinares que hoy vemos en la península proceden de repoblaciones del siglo XX, y eso ha llevado a muchos a darlo por especie forastera. No lo es. En la cordillera Cantábrica ocupó durante milenios buena parte de estas laderas, y fue retrocediendo por la acción humana: se eliminó para ganar terreno de cultivo y de pasto para el ganado.

El Pinar de Velilla, también llamado Pinar de Peña Mayor, es lo que quedó de aquello. Un bosque natural, perfectamente diferenciado de las masas procedentes de repoblación, que sobrevivió donde el terreno hizo poco rentable roturarlo.

Se reconoce a simple vista por el porte recto de los troncos y por la corteza asalmonada de la parte alta, que al atardecer parece encenderse. No crece solo: lo acompañan el haya (Fagus sylvatica), el mostajo (Sorbus aria), el acebo (Ilex aquifolium), la sabina (Juniperus sabina), el enebro rastrero (Juniperus communis subsp. alpina) y un sotobosque de gayuba (Arctostaphylos uva-ursi) que tapiza el suelo. Entre las herbáceas asoman campánulas y alguna orquídea.

La fauna es la propia de un bosque de montaña bien conservado: corzo, ciervo, jabalí, mustélidos y una nutrida comunidad de aves, con el pico picapinos (Dendrocopos major) como habitante característico de los troncos viejos.

Por qué importa esto a quien busca setas

Un pinar natural no funciona igual que uno plantado. La estructura es más irregular, conviven árboles de edades muy distintas, hay claros, madera muerta y un suelo que lleva siglos acumulando materia orgánica sin interrupciones. Para los hongos, que viven asociados a las raíces de los árboles, esa continuidad es exactamente lo que necesitan.

En el conjunto del parque micológico, los pinares de montaña figuran entre los principales hábitats productores. Y las especies que la ficha del parque señala como más representativas responden a ese perfil: el hongo blanco (Boletus edulis) y, sobre todo, el hongo rojo (Boletus pinophilus), ambos de septiembre a noviembre. En el extremo opuesto del calendario, entre enero y marzo, aparece el marzuelo (Hygrophorus marzuolus), una especie ligada al bosque maduro de cumbres y laderas que fructifica cuando todavía queda nieve en el suelo.

Dentro del área regulada

El pinar forma parte del área de recolección del Parque Micológico "Velilla del Río Carrión", integrada por los 39 montes de utilidad pública del término municipal, todos ellos propiedad del Ayuntamiento de Velilla del Río Carrión y que suman las 14.490,28 hectáreas del parque.

Recolectar en él requiere, por tanto, el permiso correspondiente. El parque contempla permisos diarios y de dos días para quien se acerca de forma puntual, y permisos de temporada para los recolectores habituales, con tarifa bonificada para los empadronados en las localidades del área regulada. Todos ellos se obtienen en www.micocyl.es.

Cómo visitarlo

El pinar es accesible y está bien señalizado. La ruta parte de un aparcamiento habilitado en el antiguo Poblado de Compuerto, a dos kilómetros de Velilla del Río Carrión por la carretera P-210 en dirección a Otero de Guardo.

Son 3,5 kilómetros de recorrido circular, con 150 metros de desnivel y unas dos horas de duración, con dificultad calificada de fácil. La senda termina en dos miradores desde los que se abre la panorámica del pico Espigüete, Peña Lampa y la presa de Compuerto. Es transitable todo el año, aunque en invierno la nieve puede complicar la marcha y conviene extremar la precaución.

Un bosque dentro de un parque natural, y ahora también micológico

El Pinar de Velilla se encuentra dentro del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, declarado por la Ley 4/2000 y con 78.179 hectáreas protegidas repartidas entre diez términos municipales. Dentro de ese espacio, el pinar figura como uno de los elementos de vegetación singular, junto a los hayedos, robledales, encinares, sabinas y tejos que dan a la comarca su diversidad.

Desde marzo de 2026, esos mismos montes conforman además el Parque Micológico "Velilla del Río Carrión", declarado por la Orden MAV/280/2026 con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2028 y gestionado por la Fundación Cesefor bajo los criterios del programa Micocyl. Dos figuras distintas sobre un mismo territorio, con un objetivo compartido: que lo que ha sobrevivido tantos siglos siga haciéndolo.